TRABAJOS DE CUARTO GRADO A
¡Bienvenidos!
Diario Mural es un proyecto educativo que desarrolla los propósitos de las áreas de Lengua, Biblioteca e Informática.
Es elaborado por alumnos de segundo ciclo y supervisado por el equipo docente.
Aquí podrás encontrar todos los trabajos realizados.
miércoles, 23 de octubre de 2013
miércoles, 16 de octubre de 2013
lunes, 30 de septiembre de 2013
jueves, 26 de septiembre de 2013
Cuentos clásicos para leer y recordar
Pinocho
Geppetto era un artesano muy anciano. Diestramente, daba los
últimos retoques a una hermosa marioneta de madera que había construido.
-¡Que bonito es!-pensó-, lo llamaré “Pinocho”.
Cuando el anciano de hubo dormido, apareció un hada.
Queriendo premiar al buen Geppetto, con su varita mágica
tocó el muñeco y le dio la vida.
¡Qué alegría tuvo Geppetto cuando se percató de su marioneta
se movía y andaba!
Pero el buen anciano quiso que el muñeco fuera a la escuela…
Pinocho, en vez de ir a la escuela, se iba con otros niños
de su edad , realizando travesuras. Lo cierto es que al dejar de estudiar les
salieron orejas y cola de burro.
Y un hombre se los llevo para hacerlos trabajar y sacar
provecho de ellos.
Pinocho se dio cuenta de que lo había encerrado en una
jaula. Cuando el hada se le apareció, Pinocho le contó lo ocurrido, pero a su
manera…., mintiendo; entonces le empezó a crecer la nariz. Pinocho se
arrepintió y el hada lo perdono.
Geppetto, al saber que Pinocho se había marchado de casa,
fue en su búsqueda. Subió en una barca y
comenzó a buscarlo por todas partes. Estando en alta mar, una ballena se lo
tragó.
Una vez dentro de la ballena, el buen Geppetto pensaba que
no volviera a ver a su querido Pinocho; pero el hada llevo a Pinocho junto a la
ballena que había tragado al diestro
artesano. Pinocho, con una balsa, se adentró en la ballena. ¡Que sorpresa se llevó
al verlo!
Pinocho encendió en fuego dentro de la ballena y ésta,
molesta por el humo, abrió su enorme boca,
Geppetto y Pinocho salieron en la
balsa. Que alegría tuvo el buen Geppetto
al oír que Pinocho le decía:
-¡Papá, papá…! ¡Ahora soy un niño de verdad!
Llegaron al pueblo . Pinocho se convirtió en un niño muy
estudioso, y fueron muy felices.
Agustin y Cristian 6 A
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